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| NOE HERNANDEZ VALENTIN |
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Noé Hernández Valentín, llamado por sus amigos como “el chivo”, dejó de ser un marchista desconocido cuando ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos Sydney 2000, luego de la descalificación que sufriera Bernardo Segura, quien ante la vista de todo el mundo, había terminado en el primer lugar en la prueba de los 20 kilómetros.
El andarín mexiquense, con una incipiente trayectoria internacional, pasó del anonimato a ser una figura mundial en este difícil deporte de apreciación, pese a que nadie de los expertos del atletismo (caminata) le otorgaba siquiera una pequeña oportunidad de trascender en Sydney. Finalmente subió al podio como segundo lugar, atrás del polaco Robert Korzeniowsk y por delante del ruso Vladimir Andreyev.
Hernández es originario del municipio de Chimalhuacán, nació el 15 de marzo de 1978 y proviene de una familia de escasos recursos económicos. Comenzó su carrera deportiva a los 14 años de edad, cuando fue invitado por sus profesores de educación física, inclinándose por la marcha.
En sus inicios se suponía que sería jugador de futbol porque a la edad de 12 años ya pertenecía al equipo de los Toros siendo titular, sin embargo su maestro de educación física, José Jeremías Pío Luna, insistió en que se dedicará a la caminata.
Lo que más disfruta de esta especialidad es el gran esfuerzo que se realiza, ya que convierte el sufrimiento y empeño en energía para cumplir su meta que es ganar otra medalla olímpica.
Noé es el penúltimo de cuatro hermanos: Juana, Roberto, Refugio y José, hijos de José Hernández y Felipa Valentín.
En el comienzo de su carrera como marchista, lidió con los problemas económicos para asistir a sus entrenamientos, así como con la poca credibilidad que le daban sus colegas y algunos entrenadores, pese a estos hechos, Noé llegó a su primera competencia a nivel internacional en 1997, en Apodaca, Nuevo León.
Gracias a su buen desempeño asistió al Campeonato Centroamericano en 1999 y a la Semana Internacional de la especialidad, entre otros.
En el 2001 se le presentó la gran oportunidad de destacar en el Campeonato Mundial de Atletismo Edmonton 2001, pero fue descalificado.Y así, poco a poco, fue creciendo hasta lograr la presea plateada en territorio australiano.
En el 2002 refrendó el título nacional con crono de 1:21.46 horas y concluyó cuarto en la Copa del Mundo de Torino, Italia (1.22.5), ausentándose de los Juegos Centroamericanos y del Caribe por lesión.